Nerea Urquijo
Participante 2024
Lo que más me ayudó fue darme cuenta de que mi problema no era cuánto ganaba, sino cómo pensaba sobre el dinero. Ahora tomo decisiones desde otro lugar completamente diferente.
Por eso empezamos trabajando tu mentalidad, tus creencias y tus comportamientos automáticos. Porque una cuenta bancaria más llena no soluciona una mente llena de miedo o culpa.

Antes de hacer cualquier movimiento con tu dinero, necesitas entender por qué haces lo que haces. Tus decisiones financieras están conectadas con emociones, experiencias pasadas y mensajes que escuchaste toda tu vida.
El dinero es solo una herramienta. Lo importante es saber qué quieres construir con ella. Cuando tus finanzas están alineadas con lo que realmente te importa, cada decisión se vuelve más sencilla y más significativa.
Los grandes cambios no vienen de actos heroicos. Vienen de pequeñas acciones repetidas con constancia. Construimos contigo sistemas simples que funcionan en tu vida real, no en una versión idealizada de ella.
Nadie va a venir a rescatarte. Pero tampoco estás solo. Asumir el control de tus finanzas significa dejar de culpar y empezar a actuar. Y eso requiere coraje, honestidad y un espacio seguro donde crecer.

Participante 2024
Lo que más me ayudó fue darme cuenta de que mi problema no era cuánto ganaba, sino cómo pensaba sobre el dinero. Ahora tomo decisiones desde otro lugar completamente diferente.

Participante 2024
Pensaba que ya lo había intentado todo. Pero nunca había trabajado realmente mis creencias sobre el dinero. Ese fue el punto de inflexión para mí. Todo lo demás vino después.
Nuestro programa de desarrollo de mentalidad financiera comienza en otoño. Son doce semanas de trabajo profundo, recursos prácticos y acompañamiento real. No prometemos milagros. Prometemos trabajo honesto y resultados que dependen de ti.


